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Postales desde Rusia | |||||
Simon Roberts, fotógrafo británico, ha viajado con su cámara por países como Israel, los territorios palestinos, Ruanda, Zimbabue y Ucrania. Pero el proyecto que acaba de terminar es, quizás, el más ambicioso en su carrera de trotamundos: recorrer Rusia a lo largo y a lo ancho durante un año. Roberts recorrió los rincones escondidos desde la isla de Sajalín, en el Lejano Oriente, hasta las provincias desoladas de Siberia y Kaliningrado, la frontera de Rusia con el mundo occidental. "Cuando la gente piensa en Rusia, piensa en Moscú y San Petersburgo, pero en nada más. Mis fotografías muestran que hay más que eso", explica Roberts. "He tratado de cubrir historias que revelen diferentes aspectos de la vida rusa con la esperanza de que representen a Rusia de manera justa. La idea es ser un observador inquisitivo, pero que el profesionalismo se suavice con el interés genuino y la compasión por el sujeto", agrega. Riesgos
El fotógrafo británico afirma que gozó de la libertad y la inspiración que proviene de encuentros espontáneos con sus sujetos. En la isla de Olkhon, en medio del lago Baikal, Roberts fue a buscar al curador del museo local. Ella no estaba, pero Raisa, su vecina, tenía muchas ganas de hablar. Como jubilada, Raisa sobrevive de una pensión estatal muy pequeña y cultivando sus propias verduras. Raisa le dijo que "no quería vivir más, que quería morir rápidamente". Esta fotografía fue publicada en la página de internet de la BBC en enero, y como resultado Raisa recibe una contribución mensual de un donante en Estados Unidos que se conmovió con su testimonio. Roberts es consciente de los peligros de explotar a sus sujetos para obtener fotografías impactantes, pero insiste en que "a veces se necesita una fotografía cargada de emociones. Encuentro difícil desprenderme. Pero en general, pienso que la gente sabe que es importante que ciertas imágenes se hagan públicas, que sean parte de un proceso educativo". | |||||